viernes, 30 de abril de 2021

Cocina nº58 de Payá.

Cocina de pequeñas dimensiones con utensilios, fabricada por Payá hermanos, en la decada de los años 40. Lleva el nº 58 del catálogo.

Todo va recogido, cosido, en una caja de cartón con tapadera de 24 cms por 15 cms.

La cocina es de chapa pintada, con las puertas en relieve, no practicables. Lleva además dos cucharas y dos raseras, dos cazuelas con tapadera, un molde, una paellera y un rallador.

A lápiz el precio de 2,25 Pts y el nombre de cocina.

 



















martes, 6 de abril de 2021

El origen del Entierro de la Sardina. (Murcia)

 

El Entierro de la Sardina es una fiesta ‘pagana’ cuyos orígenes, en Murcia, se remontan al siglo XIX. Se trata de una tradición practicada también en otros lugares de España, de tintes carnavalescos. Esta tradición tenía que ver con la prohibición de comer carne durante el tiempo de cuaresma, y el entierro simboliza el paso a un periodo de libertades, de hacer todo lo que normalmente está prohibido, una mascarada en la que cada uno escapa a la cotidianidad de la rutina, y el Entierro de la Sardina, de algún modo, se acoge a esa tradición carnavalesca.
 


 
 
En otros lugares, la sardina se lanza al mar para garantizar la repetición del carnaval al próximo año; pero en Murcia, como también sucede en la tradición vasca, la sardina es quemada.
Los orígenes de esta festividad se remontan al año 1851 cuando un grupo de estudiantes murcianos, entre los que se encontraban el poeta José Selgas y los futuros presidentes del Casino de Murcia, reproducen las mascaradas que habían visto en Madrid.
Esta reproducción tenía lugar la última noche de Carnaval, en la que recorrían las principales calles. El desfile lo realizaron con capuchones negros, hachas y un féretro con la sardina y terminaban quemándola ante la expectación general. Así fue como nació el antecedente del Entierro de la Sardina.
En 1854 la organización de este acto se centra en la Plaza de San Agustín, donde transportan una sardina que posteriormente depositarían en el Casino de Murcia. Es ese año cuando se lee por primera vez el llamado Bando del Casino, que después evolucionará a Testamento de la Sardina. Detrás de cada carro desfilaba una banda de música
 
 
 

 
 
En 1859, en el desfile, que cuenta con miles de alumbrantes, figuraban gigantes representando los cinco continentes.
Durante varias décadas esta fiesta sufrió idas y venidas por distintas causas, ya fuera sucesos trágicos como la riada de Santa Teresa o motivos económicos.
La reorganización de las fiestas de primavera tuvo lugar en el año 1942. A partir de este momento, la cabalgata desfiló con normalidad por su recorrido tradicional y en 1945 las fiestas pasarían a ser organizadas y dirigidas por el Ayuntamiento de Murcia.
 
 

 
 
En el periodo comprendido entre los años 50 y 60 se constituye la Comisión Permanente de Festejos, la Junta General Sardinera y la Agrupación Sardinera, que después de 1980 logró la estabilidad y permanencia del festejo perseguida durante tanto tiempo. A partir de los años 80 y hasta nuestros días las modificaciones han sido muy pocas, aunque la Agrupación Sardinera destaca 2006 como fecha importante de esta época moderna del Entierro de la Sardina ya que es el año en el que se acredita la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
En las imágenes se pueden ver con detalle, los juguetes de barro y metálicos que se lanzaban desde las carrozas durante el evento, pertenecientes a los años 30, 40 y 50 del siglo pasado.
 
(Fuente. La Verdad)

viernes, 5 de febrero de 2021

Coche Milord. Juguetes Gracimart. Murcia. Año 1951

Es un juguete que forma parte del catálogo de Gracimart (Murcia) de la sección "Recuerdos de España". Se trata de un coche carruaje tirado por dos caballos, con cochero, que lleva a dos toreros al ruedo. Está fabricado en madera, barro y cartón piedra, las tres materias primas principales con que se trabajaban los juguetes en Murcia.

El coche, modelo Milord nº1511, está fabricado en madera fina, bien terminado y pintado a mano.

Los personajes, hechos en barro cocido y pintados a mano, posiblemente encargados al escultor de figuras,  López Abellán, también de Murcia.

Los caballos están fabricados en cartón prensado rígido y pintados a mano, van sobre una plataforma de madera, simulando el terreno,  para dar mas consistencia.

Todo el conjunto es como si fuera una escultura. Realmente no es un juguete, puesto que no se puede jugar con el. No rueda, aunque las ruedas sean practicables.

Se comercializaba en cajas individuales de cartón. La dimensiones son 32 cm por 11 cm.

















viernes, 29 de enero de 2021

Taxi de Barcelona. Francisco Navarro García. Dénia 1956

Taxi de Barcelona, modelo Renault Savane del año 1956. Está fabricado en madera por Francisco Navarro García, fabricante de juguetes de Dénia. 

Mide 34,5 cm de longitud, 12,5 cm de ancho y 10 cm. de altura. Los neumáticos son de caucho. Sello del fabricante en la parte inferior. En las puertas sello del Ayuntamiento de Barcelona con el año 1956

Se conoce el mismo modelo, pero en ambulancia (Servicio de Sanidad).














miércoles, 18 de noviembre de 2020

Mecánico en Madera. Oliver y Riera. 1921

Mecánico en Madera es un juego para hacer construcciones de arquitectura e ingenieria. Se presenta en una caja de 39 cm. x 17 cm, compuesta por piezas, poleas y todo lo necesario para la construcción de diversas formas. 

Todo en madera. Pertenece a una série denominada "Série de construcciones modernas". Está fabricado en el año 1921.

Las ilustraciones tanto de la caja como de las instrucciones vienen firmadas por M. Ruiz Séiquer, pintor, artista, e importante juguetero murciano.

El fabricante es Oliver y Riera, posteriormente (Oliver Morand Hnos, 1913-1936), fábrica de las más importantes de Dénia, pioneras en la fabricación de juguetes de madera que ya contaba en el año 1921 con 58 trabajadores y que inventaron una série de juegos que tuvieron grán éxito, como "Los hermanos de Pepin Serafina y Serafín", "Carazas y Caretas" etc. Los principales juegos son de construcción, todos de madera. 
 
En esta fábrica aprendieron su oficio importantes talleres como Monllor, Asensio Linares Vallalta, Vicente Vicens, entre otros..
En el año 1939 la empresa se vende al fabricante Francisco Calaboig Doménech.